¿Dónde están los Héroes? por R. Gormaz

Como académico y docente de economía, al inicio de cada semestre, en la primera clase, presento imágenes de seis personas que hayan de una u otra manera dejado su huella en la disciplina a impartir, sin embargo, ninguno de los rostros expuestos lleva nombre, por lo que hago la siguiente oferta, “quien mencione el nombre de al menos 4 de ellos, se exime de la asignatura ahora mismo”, después de años de docencia, nadie ha contestado de manera correcta y me pregunto, si pusiera el rostro de futbolistas, cantantes de reggaetón o youtubers, ¿tendría el mismo resultado?, ….de seguro que no.

¿Quién podría culparlos? vivimos en una sociedad dispuesta a pagar $160.000.000 CLP a cada jugador de la selección chilena por participar en un campeonato[1], idolatran a hombres que mediante su música pisotean todos los avances que movimientos feministas han logrado mediante décadas de trabajo[2] y últimamente, es posible vivir de videos los cuales aportando absolutamente 0 contenido, permiten a personas adquirir sueldos irrisorios[3], mientras tanto, estudiantes de doctorado con Becas Chile pueden optar a ingresos de $7.800.000 CHP anuales, es decir, $650.000 mil pesos al mes[4] , entonces ¿Como culparlos?, nosotros, los consumidores, somos quienes les dimos ese poder, otorgando de una u otra manera valor a aquellas actividades, transformándolos en figuras que moldean nuestra percepción de “éxito” y con ello se construyen los nuevos “modelos a seguir”.

Digo esto, porque en momentos críticos como los que vivimos hoy a causa de COVID-19, no buscamos ayuda en estos millonarios ídolos, nadie les pregunta que hacer y los noticiarios no dedican 45 min de su tiempo a informar sobre sus nuevas adquisiciones, por el contrario, buscamos a gente con salarios promedios, cuyos nombres son desconocidos y a quien ninguna empresa les ha pedido que sean su rostro publicitario, científicos, académicos de todas las áreas del conocimiento, cuyos resultados se publican en distintas revistas, pero que legisladores no toman en cuenta al momento de elaborar sus políticas públicas, planes de contingencia o proyectos de ley y me pregunto ¿Cuánto invierten los países mejor preparados para enfrentar la pandemia en salud, educación e i+d?

Durante el 2019 fueron revelados los resultados ‘Seguridad Sanitaria Global’ (o ‘Global Health Security Index’, en inglés), métrica usada en un estudio que compara a los países según su capacidad de respuesta ante una epidemia o pandemia, como en lo respectivo a si podrían prevenirla o los recursos de su sistema de salud para tratar a los enfermos[5].

Los estados con mejores resultados en América, Europa y Asia son, Estados Unidos, Inglaterra y Corea del Sur. Americanos con 83.5, ingleses con 77.2, mientras que su par asiático 70.2, siendo 100 el máximo, Chile fue clasificado con 58.3.

A continuación, se presentan los porcentajes del producto interno bruto (PIB) en las áreas de salud, investigación-desarrollo y educación

Paises Porcentaje del PIB (2019)
Salud[6] I+D[7] Educación[8]
Estados Unidos 14.3 2.8 1.85
Inglaterra 7.5 1.7 2.37
Corea del Sur 4.8 4.5 2.31
Chile 5.2 0.3 1.82

Esta demás decir que el PIB de Chile es el menor entre los países mencionados, por ende, el hecho que nuestros porcentajes sean en promedio, menores al resto representa, un problema aún mayor.

Formemos y fomentemos los héroes que Chile verdaderamente necesita, asignando valor a lo realmente necesario.

ROBERTO GORMAZ, Economista

Referencias

[1] https://www.alairelibre.cl/noticias/deportes/futbol/seleccion-chilena/seleccion-chilena-logro-millonario-acuerdo-por-los-premios-de-la-copa/2019-06-08/075728.html

[2] Ni pobre diabla ni Candy: Violencia de genero en el reggeaton, Kárina Arevalo, Emilia Chellew, Isable Figueroa -Cofre, Adonai Arancibia, Simone Schmied, Revista de Sociología, 2018.

[3] https://laopinion.com/2019/09/09/cuanto-ganan-los-youtubers-mas-famosos-por-cada-minuto-de-video-que-publican/

[4] https://www.conicyt.cl/becasconicyt/2019/09/12/becas-de-doctorado-nacional-ano-academico-2020/#tab-03

[5] https://www.ghsindex.org/

[6] https://data.oecd.org/healthres/health-spending.htm

[7] https://data.oecd.org/rd/gross-domestic-spending-on-r-d.htm#indicator-chart

[8] https://data.oecd.org/eduresource/education-spending.htm

 

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Denuncias de Corrupción en PAC

Borquez_DenunciaConcejalesMay2019Nuestro Director Ejecutivo, Rodolfo Bórquez, en conjunto con nuestro Consejero Jurídico, Pablo Armijo, presentaron durante el mes de mayo de 2019 antecedentes en el centro de justicia de un supuesto mal uso de fondos públicos en la comuna de Pedro Aguirre Cerda.

Al acto asistieron acompañados de varios de los concejales de dicha comuna. El caso consiste en capacitaciones presenciales a los que un concejal dice haber asistido, sin embargo, hay evidencia que muestra que jamás fue a dichas capacitaciones. Como Fundación Economía y Equidad creemos que los dineros públicos que son el dinero de todos los chilenos, deben ser bien utilizados y cualquier tipo de mal uso debe ser sancionado con las máximas penas que existen en nuestra legislación.

Faltan Querellantes… Sobran Querellantes

Rodolfo_Borquez
RODOLFO BÓRQUEZ, Director Ejecutivo, Fundación Economía y Equidad.

Sin duda que la figura del querellante en nuestro actual sistema procesal penal reviste características de enorme importancia, las cuales sin embargo no han estado en el centro del debate público, tanto en lo que respecta a sus cualidades positivas como tampoco a las negativas. Uno de los principales objetivos político-criminales perseguidos por la reforma, era conferir un mayor protagonismo a la víctima, tanto en el procedimiento como en la resolución del conflicto penal y, para ello -imaginaron los creadores de la reforma- la alternativa más atractiva para llevar a la práctica ese protagonismo, era la comparecencia de las víctimas en los procesos, a través de un abogado que pudiera ayudar al Ministerio Público en su persecución penal, pero también apartarse de éste cuando los intereses de su representado no confluyesen con ella.

En la práctica, esta idea pensada por los redactores de nuestro Código Procesal Penal no se verificó del modo esperado, pues en muchos sectores sociales -la mayoría de ellos con escasos conocimientos jurídicos-, las víctimas imaginaron que los fiscales cumplirían la función de ser su abogado en los procesos, por lo que defenderían sus intereses de víctima con gran esmero y dedicación. Nada más alejado de la realidad cotidiana. En estricto rigor, los fiscales del Ministerio Público realizan su labor de acuerdo a las políticas de gestión que su institución estima pertinentes, las cuales muchas veces se alejan de los intereses de las víctimas.

A diferencia de la víctima, un querellante puede forzar al Ministerio Público a realizar gestiones, atribuir una calificación jurídica diversa a un hecho delictivo o incluso seguir adelante con un proceso de forma independiente. De ahí que muchas víctimas de delitos importantes, que no cuentan con los medios para contratar a un abogado, o no cuenten con el apoyo de organismos de asistencia gubernamentales o privados, queden en completa indefensión.

Pero por otra parte, el nuevo proceso penal ha visto el surgimiento de empresas, que con ánimo de lucrar, abusan de la figura del querellante, ofreciendo servicios de abogados a empresas que han sido víctima de delitos, los cuales muchas veces tienen una escasa probabilidad de éxito, o constituyen simplemente un ingreso simbólico de querellas inútiles que lo único que terminan generando es una mayor carga de trabajo para los fiscales y el despilfarro de recursos públicos en la realización de audiencias inocuas, lo que termina provocando un mal funcionamiento para muchos tribunales.

Un ejemplo claro de lo señalado lo constituye ALTO S.A., empresa de servicios jurídicos que ofrece a empresas del retail comparecer como querellantes en causas por delitos de los que han sido víctimas. Del sólo análisis de los procesos en que la señalada empresa comparece a través de sus abogados y que constan en el sistema informático público del Poder Judicial, es posible apreciar de que la gran mayoría de estos termina con sobreseimientos, absoluciones y decisiones de no perseverar por parte del Ministerio Público, pues en reiteradas oportunidades las querellas presentadas no buscan un objetivo concreto y muchas de estas no tienen sustento jurídico ni probatorio que les permita una adecuada resolución. Dando cuenta de lo anterior podemos señalar casos que se acercan al límite de lo absurdo. Las causas RIT 3428-2014 del 1º Juzgado de Garantía de Santiago, en  que la señalada empresa se querelló por el supuesto hurto de una lata de bebida valorada en tan sólo $850.- o la causa RIT 2197-2013 del 14º Juzgado de Garantía de Santiago, en la que la referida se querelló por el robo de una colonia valorada en sólo $3.990.-, permiten apreciar que para este tipo de empresas el sistema procesal penal no reviste seriedad ni importancia.

La institución del querellante se pensó como instrumento de colaboración procesal, su objetivo era potenciar la visualización de las víctimas en un sistema que podía transformarlas en invisibles, aligerar la labor del Ministerio Público y entregar los elementos necesarios al sentenciador en la resolución del conflicto. Sin embargo ha sido mal utilizada por empresas que con ánimo de lucrar ofrecen un servicio ineficiente a otras empresas, a costa de recargar el ya saturado sistema procesal penal con actuaciones y audiencias ineficaces y de nula utilidad.

Urge sin lugar a dudas poner en el centro del debate legislativo la necesidad de fomentar las herramientas para que muchas de las víctimas puedan acceder en forma óptima a un buen abogado que las pueda representar a través de una querella. Pero también urge que el mismo legislador establezca barreras que impidan que empresas como la señalada abusen de un sistema financiado por todos nosotros los contribuyentes, recargándolo en forma artificial y haciéndolo mucho menos expedito.

Faltan querellantes, para quienes necesitan esa ayuda que les permita no ser invisibles para el sistema, pero a su vez sobran aquellos querellantes que utilizan el sistema para obtener ganancias económicas, sin importarle que aquello se realice a costa de empeorarlo.